Probando… estoy midiéndome el dolor,
Puedo pescar cada pizca de tristeza; y cada lágrima,
No es común, ocurre algunas veces, al mes, al año
Esclava de mis propios cuentos, juegos mentales,
Y por eso me debilito y me pongo a llorar,
Ese día, cuando menos se espera, cuando nunca se debería;
Por culpa de ese no culpable, ahí me derrumbo
Me desahogo con quien no se debe.
Es que ni siquiera entiendo mi cuerpo.

No todos comprendemos cuando alguien se nos desahoga,
¿Quién no piensa que eso es lo mismo que ofensa?,
Pero ya me ha pasado, toda la vida,
Todos lo hemos visto, nos desahogamos, herimos fuertemente;
Al que no tiene culpa… ¿O sí?,
¿Y si la ha tenido desde siempre?, ¿Y si eso es parte de la vida?
¿Y si ese sentimiento es destinado para él?
Ese otro tampoco lo entiende,
¿Entender qué?, no es su vida, ni su problema.
Cada quien hace lo que puede, nadie lo que debe, todos sobreviven.
Probando… ¿Soy sincera? No sé, de todos modos, pasa y vuelve…

Voy a desquitarme aunque sea con mi cama y en mis sueños.